42 ° y sus estragos
Quien sabe en qué terminaré con esta locura que me invade y quiere empezar a salir por mis poros, por mi boca, por mis ojos, subiendo por mi garganta, por mi cabeza, bajando por mis ganas?
Quién me entiende?
Quién te entiende?
Cada día hay menos esperanza ciega, quizás eso sea crecer,
entender que las cosas a veces no se dan como sueñas...
Creo.
Creo en mí. Creo en mí?
En vos, en ella, en él?
No sé.
Es difícil vivir.
Y es tan bella la vida, y tan sinsentido...
Tengo ganas de salir a bailar regueton
a la orilla del río, del mar, de la pileta.
Hacer las cosas más cursis y más tontas
Me subiría a un avión
con destino a la aventura.
YA no sé ni lo que escribo,
sólo permanecen las ganas de salir corriendo de aquí
y encontrar un lugar, mi lugar donde vivir lo que quede.
Los 42 ° me están afectando, la parva de cheques por hacer
en la oficina me están afectando, las hormonas también hacen estragos
en mi cuerpo y en mi mente.
Y ya no sé qué es lo mejor en estos casos!
